Hace poco me encontraba mirando fotografías de un pasado reciente, un pasado que ya no está, y vino la nostalgia a mi corazón… Pronto me di cuenta de que el pasado ya no existe y que el futuro no lo conozco, lo único que tengo es el hoy, mi presente, por lo tanto, decidí comenzar por vivir de lo que Dios me ha dado en este día, en este momento, y empezar por dejar el pasado atrás.

Viviendo del Pasado

Todos tenemos recuerdos, recuerdos buenos y malos, ¿Quién no los tiene? Yo me encontraba mirando fotografías, recordando momentos bonitos, queriendo revivir algo que ya no está y por más que me esforzaba por volver a vivir aquellos momentos, me di cuenta de que eso ya no existía y que por mas que me esforzara, simplemente esas cosas ya no volverán nunca más.

En la biblia se nos recuerda varias veces de que es necesario que dejemos el pasado atrás, no porque el pasado sea malo, después de todo, esas cosas que vivimos, esas experiencias de la vida son las que nos hacen ser las personas que somos hoy en la actualidad.

Cuando vivimos del pasado, dejamos de prestar atención a aquellas cosas que tenemos frente a nosotros, y que forman parte de nuestro hoy, descuidamos nuestra realidad actual, por vivir una realidad que ya no existe.

Dejando El Pasado Atrás

¿Y cómo dejamos el pasado atrás? Primero tenemos que saber que Dios es el primero en olvidar nuestro pasado, pues dice su palabra: “Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré, añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones” (Hebreos 10:16-17)

Si Dios promete olvidar nuestros pecados y transgresiones, ¿Por qué nosotros no podemos olvidar esas cosas que simplemente no nos dejan avanzar? ¿Te imaginas por ejemplo que alguien nos haga una ofensa y le “perdonemos”, pero cada vez que nos molestemos con esa persona, pasemos recordándole esa ofensa pasada? Simplemente no es sano; si Dios se pasara recordando de cada pecado que cometimos, simplemente ya nos habría fulminado.

Dice su palabra: “Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones” y me gusta que en la biblia se describe lo lejos que esta el oriente del occidente (este y oeste), ¿Por qué no lo dice del norte y el sur? Si buscamos la ubicación geográfica de estos, vamos a encontrarlos y por muy lejos que estén el norte del sur, hay una distancia finita entre ellos y tarde o temprano los alcanzaras.

Ahora trata de caminar del este para tratar de encontrar el oeste, simplemente nunca vas a alcanzar a ninguno de los dos, porque no tienen una ubicación geográfica y así nos enseña la biblia que están nuestros pecados de nosotros una vez Dios nos ha perdonado, lejos de nosotros, tanto así, que nunca podrás encontrarlos; con Dios es, borrón y cuenta nueva!

Aprendiendo del Pasado

Todas las cosas que vivimos en nuestro recorrido por la vida nos sirven para formar el carácter de la persona que hoy somos, dejar el pasado atrás, no significa olvidar el pasado como tal, significa el dejar de aferrarse a cosas que ya no están ni volverán a ser, dejar de sentir pesar o remordimiento por cosas que quisimos hacer y no hicimos, decisiones que debimos tomar y no lo hicimos, dejar el pasado atrás, es entender que no importa lo que hayamos hecho, las malas decisiones que hayamos tomado, las cosas que hicimos o dejamos de hacer; Dios siempre tiene siempre un futuro mejor para nosotros a pesar de nuestros errores,

Dice su palabra: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28) Notar que dice que TODAS las cosas nos ayudan para bien, no dice “algunas cosas”, dice TODAS, o sea, que no importa lo bueno o malo que haya sido nuestro pasado, TODAS esas cosas, sean buenas o malas, Dios las utilizará para nuestro propio bien.

Mirando Hacia Adelante

¿Ahora imagínate manejando tu carro viendo hacia atrás por el retrovisor? A menos que seas Toretto de la saga “Rápidos y Furiosos” muy seguramente te iras a estrellar.

Dice la palabra: “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad” (Isaías 43:18-19)

Dios promete hacer todo nuevo en nuestras vidas pues dice su palabra: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17)

Dios quiere que avancemos y miremos hacia adelante, a las cosas buenas que tiene para nosotros. Mantenernos aferrados al pasado, no nos permite ver las cosas nuevas que Dios esta haciendo en nuestras vidas y dice su palabra: ”Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios” (Lucas 9:62)

Hagamos como el apóstol Pablo, que aun conociendo que todavía tenía muchas cosas por mejorar, dijo lo siguiente: “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14)

Ahora que estamos cerca de comenzar el año 2021 y que este 2020 que se va no fue lo que muchos esperábamos, pero Dios aun tiene el control y tiene cosas nuevas para nosotros en este nuevo año, si decidimos creerle. Avancemos pues hacia adelante, hacia lo nuevo de Dios para nuestras vidas y dejemos el pasado atrás.

Amén!

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