Eres una persona impulsiva a quien le cuesta controlar sus emociones? Ya somos dos…y en esa parte me he encontrado trabajando en los últimos meses, como manejarme en situaciones que exceden mi dominio propio. La biblia compara a la ausencia de autocontrol como con una ciudad que ha sido invadida y destruida por sus enemigos…Que podemos hacer para mejorar esta parte de nuestras vidas?

Tomando Todo Por El Lado Amable

Todos tenemos puntos flacos de nuestra personalidad; en mi caso, como quisiera ser de esas personas a las que no les saca carrera nada y todo se lo toman por el lado amable…La paciencia no es una de mis virtudes y me he encontrado pidiéndole a Dios que me ayude en esta parte; pero como Dios te puede ayudar al respecto? Precisamente si quieres desarrollar paciencia, inevitablemente vas a tener que pasar por situaciones en las que requieras tener paciencia, no hay otra forma.

Acostumbrabas a robar y quieres saber si ya no lo harás nuevamente? Quizás tendrás que encontrarte en una situación en donde se te presente la oportunidad de hacerlo y es en ese momento, en que podrás saberlo. Tenías problema con la bebida? Muy probablemente tengas que tener bebida al alcance para saber si lo evitas o no.

Volviendo al tema de la paciencia, que es la parte que mejor conozco, porque eso es algo con lo que lucho a diario, frecuentemente me encuentro en situaciones que ponen a prueba mi paciencia, a veces me aguanto, pero otras veces simplemente no pude y así me he encontrado en una lucha interna, queriendo hacer lo correcto, mas sin embargo, haciendo totalmente lo contrario.

El apóstol Pablo dijo: «Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. !!Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?«(Romanos 7:19-24)

La Ausencia de Autocontrol

El rey Salomón escribió: «Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda» (Proverbios 25:28). La NTV lo traduce así: «Una persona sin control propio es como una ciudad con las murallas destruidas«…Y que pasa cuando la ciudad tiene sus murallas destruidas? Esta pronta a ser invadida por sus enemigos…

Cuando no sabemos controlarnos, abrimos una puerta de par en par, para que nuestro enemigo Satanás, pueda hacer daño en nuestras vidas. Imagínate un matrimonio en donde por ejemplo, uno de los cónyuges sea una persona iracunda y que de rienda suelta a los dichos de su boca o quizás hasta llegue a la violencia física, en donde crees que va a parar ese matrimonio?

O que tal cuando eres iracundo y gritas palabras hirientes a tus hijos porque hicieron algo que a ti te molestaba? Como vimos en «El Poder De Las Palabras«, la palabras, valga la redundancia, tienen poder de dar vida o muerte, porque entonces no controlar que los dichos de nuestra boca, sean palabras de vida?

La ausencia de autocontrol es un problema mayor al que debemos prestar cuidado y la biblia nos dice: «Mejor es ser paciente que poderoso; más vale tener control propio que conquistar una ciudad» (Proverbios 16:32)

Bendito Espíritu Santo!

Definitivamente sin el Espíritu Santo es poco lo que podemos hacer y uno de los frutos de su presencia es precisamente…el dominio propio: «Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley» (Gálatas 5:22-23)

La templanza es: «Una cualidad humana que consiste en actuar o hablar de forma cautelosa y justa, con sobriedad, con moderación o continencia para evitar daños, dificultades e inconvenientes. Proviene del latín templararia. La templanza es una virtud que permite al individuo controlar las pasiones, vicios e impulsos frente a las seducciones de los deseos, placeres o instintos. Requiere buen juicio, prudencia, discernimiento, precaución y sabiduría. La templanza es un valor que permite al individuo tener dominio y control sobre sus actos, logrando mantener el equilibrio a través del disfrute de las cosas buenas, sin caer en el exceso, ya que se puede transformar en un daño«

El apóstol Pedro escribió: «Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor» (2 Pedro 1:5-7)

Nota el orden en que lo escribió, ya que primero obtenemos fe, y esta fe a su vez produce virtud, la cual asimismo trae el conocimiento que también a su vez produce el dominio propio y luego…la paciencia; que quiere decir todo esto? Sin tener fe no vamos a creer que Dios es quien tiene las respuestas a eso que esperamos, como viene la fe? A través de la palabra de Dios y esta fe produce virtud que es «la cualidad humana de quien se caracteriza por obrar bien y correctamente» es decir, sin fe en la palabra de Dios, nunca sabremos obrar el bien que Dios quiere hagamos.

Y que sigue a la virtud que es el obrar correctamente? El conocimiento de la verdad…La única forma como conoceremos a Dios es poniendo en practica su palabra. No es lo mismo creer en Dios que conocerlo. Y luego que conocemos la verdad…obtenemos dominio propio o «autocontrol» que a su vez, produce paciencia, porque sin dominio propio, como podemos decir que somos pacientes cuando nuestras emociones nos dominan cuando las cosas no salen como queremos?

Como escribió el apóstol Pablo: «Disciplino mi cuerpo como lo hace un atleta, lo entreno para que haga lo que debe hacer. De lo contrario, temo que, después de predicarles a otros, yo mismo quede descalificado» (1 Corintios 9:27)

Amén!