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En la entrada anterior hablé de las palmeras y como estas soportan grandes tormentas, hoy hablaré del bambú; un arbusto que suele llamarse la planta paciente. ¿Por qué? Se siembra la semilla y en algunas especies, pueden pasar algunos años, antes de ver sus brotes. Cualquier agricultor sin conocimiento pudiera frustrarse al no ver que sucede nada...

Un Proceso Largo, Pero Necesario...

Es fácil que nos frustremos cuando no vemos que sucede nada de aquello, por lo cual hemos orado muchas veces, hemos trabajado fuerte, pero nada ocurre... Es fácil tirar la toalla en esos momentos de frustración.

Hay una especie de bambú la cual tarda mucho tiempo para mostrar sus brotes, cualquiera diría que su semilla era estéril y que no habrá una linda historia sobre ella.

Pero un milagro está ocurriendo, algo que no vemos, no obstante, que no lo veamos, no quiere decir que no esté sucediendo, y así sucede con esta semilla. En la superficie no parece ocurrir nada; más, sin embargo, bajo tierra, y de forma oculta, se está desarrollando una compleja red de raíces que sostendrán al bambú de manera firme por el resto de su vida.

Tic Tac, Tic Tac

Dice una canción, "Reloj, detén tu camino, porque mi vida se apaga" y algo así tuvo que haber sucedido con el que comúnmente conocemos como, "El padre de la fe"... Abraham.

Dios había prometido darle un heredero del cual haría una gran nación; pero solo había dos pequeños problemillas... Tenía alrededor de 80 años cuando recibió la promesa del hijo y su esposa también ya una mujer de avanzada edad, 70 años... era estéril.

Y por si esto fuera poco, después de recibir la promesa tuvo que esperar otros 20 años para recibirla. En ese entonces no existían los relojes, así que las personas se guiaban viendo al sol y las estrellas, y así determinaban los tiempos y las estaciones. Abraham tuvo que ver miles de ocasos del sol, antes de poder ver con sus ojos, tan esperada promesa... Tic Tac, Tic Tac.

Debió haber sido frustrante para él, no ver que sucediera nada ¿Tú habrías esperado pacientemente?

Morir Al Sueño

Y es que no puede brotar la vida sin antes haber muerte; dice la biblia: "Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes" (1 Corintios 15:36)... En el caso del bambú, la semilla tuvo que morir primero, antes de poder dar fruto.

Aplicándolo a nuestras vidas, vemos que no puede haber crecimiento espiritual, sin previamente morir a aquellas cosas de la carne. Dice la Palabra: "Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis" (Romanos 8:13).

Muchas veces, es necesario que el sueño muera, antes que Dios pueda hacer algo al respecto. Dice la Biblia que Abraham era de 100 años y Sara de 90 años cuando nació Isaac, el hijo de la promesa. "Y era Abraham de cien años cuando nació Isaac su hijo" (Génesis 21:5).

Ya siendo ellos muy ancianos, con sus cuerpos casi sin vida, porque ya había cesado su etapa reproductiva, la esterilidad de Sara; el sueño de Abraham tuvo que morir muchísimos años antes, para que así, de esta manera, no hubiera forma alguna de que Abraham y Sara dudaran de que había sido la mano de Dios para con ellos.

Cuando Dios hace un milagro en nuestras vidas, Él siempre se llevará la gloria.

Aunque No Lo Vea

Volviendo al tema del bambú, como dije anteriormente, al principio parece que no sucede nada, ha pasado muuuuuuuucho tiempo desde la siembra... Pero una vez comienza y sale su primer brote, en algunas especies como Madake (Phyllostachys reticulata) y Moso (Phyllostachys edulis); pueden crecer hasta 1 metro diario y lograr su altura máxima en cuestión de semanas.

Su crecimiento es tan rápido, que incluso pudieras sentarte y literalmente ver como crece. Si lo traducimos a números, podría decirse que una de estas especies puede sobrepasar la altura de una persona promedio en tan solamente 2 días. Algunos crecen hasta los 46 metros de altura (Dendrocalamus sinicus) y un solo tallo de bambú, ¡puede generar un bosque completo!!!

Es impresionante ver que aquello que aparentemente pensábamos no estaba sucediendo, en realidad si lo estaba. Y en el caso de Abraham y Sara, pudieron verlo con sus propios ojos. Aun cuando ya no había ninguna posibilidad humana de que ocurriera.

Dice la Palabra: "Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo. Y añadió: ¿Quién dijera a Abraham que Sara habría de dar de mamar a hijos? Pues le he dado un hijo en su vejez" (Génesis 21:6-7).

La Frustración De No Ver Que Suceda Nada

Puede ser frustrante ver que pasa el tiempo y no vemos que suceda nada, pero Dios nunca llega tarde, Él llega en el momento justo; justo cuando nuestros sueños no tienen más posibilidad humana de ser posibles, Él puede llegar y revivirlo.

El Señor llevó a Ezequiel a un valle de huesos secos y la Biblia recalca que estaban MUY secos y le dijo: "Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos? Y yo le contesté: Señor omnipotente, Tú lo sabes" (Ezequiel 37:3).

Más adelante el Señor le dice: "Profetiza sobre estos huesos, y diles: ¡Huesos secos, escuchen la palabra del Señor! Así dice el Señor omnipotente a estos huesos: Yo les daré aliento de vida, y ustedes volverán a vivir" (Ezequiel 37:4-5).

Cuando la Biblia recalca que los huesos estaban muy secos, es una manera de hacernos ver que no había posibilidad de vida en esos huesos, humanamente hablando.

El profeta Habacuc le reclamó al Señor diciendo estas palabras: "¿Hasta cuándo debo pedir ayuda, oh Señor? ¡Pero tú no escuchas! ¡Hay violencia por todas partes!, clamo, pero tú no vienes a salvar" (Habacuc 1:2). Casi puedo imaginar la frustración que sentía el profeta en ese momento, a mí me ha sucedido muchas veces.

No obstante, Dios le contestó más adelante: "Observen las naciones; ¡mírenlas y asómbrense! Pues estoy haciendo algo en sus propios días, algo que no creerían aun si alguien les dijera" (Habacuc 1:5). Y también le dijo: "Esta visión es para un tiempo futuro. Describe el fin, y este se cumplirá. Aunque parezca que se demora en llegar, espera con paciencia, porque sin lugar a dudas sucederá. No se tardará" (Habacuc 2:3).

No te rindas, La espera puede ser agobiante, incluso nos hará dudar de la fidelidad de Dios; pero uno nunca sabe cuándo Él puede aparecer de manera inesperada y milagrosa, para dar vida a un vientre estéril o unos huesos secos. Lo seguro es que cuando llegue, cambiará nuestra vida para siempre.

Amén

PD. Quizás quieras leer: "Aprendiendo A Permanecer Y Resistir En La Tormenta". O si quieres ver a un bambú en pleno crecimiento, da clic aquí.