Tiempo de Lectura Aproximado: 3 minutos...

Hace un tiempo atrás miraba una prédica que hablaba acerca de cansarse en medio del camino y abandonar antes de llegar a la meta, decía que cuando vamos hacia la meta, es más fácil al inicio y al final. Cuando iniciamos, porque tenemos todo el vigor para iniciar; y al final, porque al estar cerca de la meta, aunque estamos cansados, solo por el hecho de ver la meta en el horizonte, nos da la fuerza para llegar hasta ella...

A La Mitad Del Camino...

¿Pero qué pasa cuando vamos en medio del camino? ¿Cuándo estamos lo suficientemente lejanos del inicio como para regresarnos, pero también lo suficientemente lejos de la meta, como para proseguir hacia ella?.

¿O cuándo vamos por el desierto y lo único que vemos es arena? (Hablando metafóricamente)... ¿Hacia dónde nos dirigimos si todos los lugares parecen iguales en medio del desierto?.

Cuando te encuentras en una situación de estas ¿Qué haces para levantarte cuando ya no quieres seguir luchando?

Recordar Es Volver A Vivir...

Decía el lema de una emisora de radio que transmitía música del recuerdo allá en mi ciudad natal, "Recordar, es volver a vivir..." Y es que somos propensos a olvidar cuando las emociones del momento presente, ponen nuestro enfoque en eso que estamos atravesando.

Leía este artículo acerca del recuerdo y el olvido y una de las cosas que más me llamó la atención es que aquellas cosas que nos emocionan, no se nos olvidan. Y cuando hablamos de emociones, no hablamos solamente de las emociones que nos provocan alegría, sino también tristeza.

Es por eso que nunca olvidamos ese primer amor, esa graduación después de muchos años de estudio, nuestra boda o un divorcio..., el nacimiento de un hijo, la muerte de un familiar, o ese accidente que tuvimos hace muchos años; todas esas cosas, permanecerán en nuestro recuerdo...

Otra parte interesante del artículo, es que muchas veces los recuerdos existen, pero no los tenemos accesibles debido a un estado fisiológico del cuerpo o por alguna situación externa actual (Llámese, un problema).

Y es que recordar las cosas buenas que Dios ha hecho por nosotros en el pasado, nos da la certeza, de que si ya lo hizo en el pasado, lo volverá a hacer en el presente y eso nos fortalece para levantarnos, cuando ya no queremos seguir luchando.

Recordando Lo Bueno Que Dios Ha Sido En El Pasado

En el libro de Josué vemos el relato de cuando el pueblo de Israel se encontraba tan cerca de la tierra prometida, que lo único que los separaba de ella era el río Jordan.

Cuando los sacerdotes que llevaban el Arca del Pacto de Dios, pusieron la planta de sus pies sobre las aguas del río, este dejó de fluir aguas arriba y se hizo una pared de agua mientras todo el pueblo de Israel pasó en seco hasta llegar a la tierra prometida.

Lo interesante de esto es que luego de cruzar, Dios dijo a Josué: "Ahora elige a doce hombres, uno de cada tribu. Diles: Tomen doce piedras del medio del Jordán, del mismo lugar donde están parados los sacerdotes. Llévenlas al lugar donde van a acampar esta noche y amontónenlas allí" (Josué 4:2-3).

¿Y para qué piedras? "Las usaremos para levantar un monumento conmemorativo. En el futuro, sus hijos les preguntarán: “¿Qué significan estas piedras?”. Y ustedes podrán decirles: “Nos recuerdan que el río Jordán dejó de fluir cuando el arca del pacto del Señor cruzó por allí”. Esas piedras quedarán como un recordatorio en el pueblo de Israel para siempre" (Josué 4:6-7).

Levantándome Cuando No Quiero Seguir Luchando

Los problemas del día a día nos hacen fácilmente olvidarnos de que Dios sigue sentado en el trono y por esto, Dios les pidió hacer un monumento, para que recordaran en el futuro, quien los había sacado de esclavitud, para llevarlos a tierra prometida.

¿Y qué cuando nos encontramos en abundancia? Es todavía más fácil olvidar quien es la mano que nos sostiene; creyendo que por nuestra propia fuerza lo hemos logrado.

Hay quienes se afanan por obtener riquezas y entre más obtienen, más quieren; otros simplemente se encuentran en medio de tantos problemas que no ven una salida de todos ellos; pero la Palabra dice:

"Por nada estéis afanosos, si no sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Filipenses 4:6-7).

Son tantas las veces en que me he sentido cansado y con ganas de volver atrás, que lo único que me sostiene es recordar que ya una vez Dios hizo grandes cosas conmigo.

Recordar esas cosas buenas que ha hecho Dios para con mi vida, me dan la fortaleza de levantarme, cuando ya no quiero seguir luchando.

Amén!

PD. Quizás quieras leer: "Soportando La Prueba" y "Nunca Olvidar"