Sin duda que la entrada con mas vistas en este blog es «Paz En La Tormenta«; semana tras semana, en el panel de estadísticas, es la número uno en vistas y no es de extrañar, pues las personas tienen temor en medio de todo el caos que vivimos en la actualidad. Es por esta razón que decidí escribir «Paz En La Tormenta 2«, para hablar un poquito de como encontrar paz, en medio de eso que nos causa temor…

¿Por qué Tenemos Temor?

El temor es causado por aquellas cosas que vivimos y que no podemos controlar; usualmente a los seres humanos nos gusta tener control de todo lo que nos rodea, eso nos da una sensación de seguridad. Nos sentimos en paz, cuando sabemos que tenemos dinero para cubrir nuestros gustos, necesidades de alimentación y vivienda; nos sentimos en paz cuando hay salud tanto en nosotros como en nuestra familia, etc.

¿Pero que pasa cuando no hay dinero en la cuenta y de repente no sabemos como vamos a hacer para cubrir nuestros gastos? ¿O cuando nos enfermamos nosotros o alguien de nuestra familia? ¿Cuándo de repente vivimos algo de lo cual no tenemos el control? Llámalo, temor a la muerte, a la enfermedad, temor a perder nuestros bienes materiales, nuestro trabajo, temor a no tener dinero para pagar la renta, o comprar comida o medicinas, temor a que nuestros hijos se descarrilen, etc.

Es en esos momentos de incertidumbre, cual nuestro corazón se llena de temor, pues no sabemos como enfrentarnos a lo que estamos viviendo.

¡Señor, Sálvanos, Que Perecemos!

Investigando un poco me encontré que la frase «No Temas«, aparece en la biblia 365 veces, una vez por cada día de los 365 días del año, lo que significa que el Señor nos manda a no temer en cada día de nuestra vida, a pesar de lo fuertes que sean los vientos de nuestro problema y sepamos, que Él tiene potestad sobre ellos y que podamos tener paz en medio la tormenta…»Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?» (Mateo 8:27)

En el relato anterior, los discípulos se encontraban en medio del mar frente a una gran tempestad y Jesús se encontraba con ellos en la barca…durmiendo. «Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero Él dormía» (Mateo 8:24) Y esto me llamó la atención, ya que si la tormenta era tan fuerte ¿Será que es posible que alguien pueda dormir en medio de algo así?

Si has tenido la oportunidad de viajar en un barco cuando el mar esta «picado» como decimos en mi país, sabrás a lo que me refiero; yo lo viví en una oportunidad, cuando ni siquiera llovía y solo eran los vientos fuertes…Debo decir que la experiencia no fue para nada agradable; es de esas cosas que prefiero no volver a repetir.

Pero Jesús dormía en medio de la tormenta…y esto me da la pauta de que Jesús podía dormir y que tenia paz en medio de la tormenta, porque sabia Quien cuidaba de ellos, el Padre de todas las cosas! Y esto me hizo recordar a los bebes, ya que ellos duermen en el regazo de sus padres sin ningún temor, porque saben que esa persona que los sostiene, se encarga de todas sus necesidades y es por esto que dice la biblia «Y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos» (Mateo 18:3)

Paz En La Tormenta

En alguna oportunidad Jesús dijo a sus discípulos: «Estas cosas os he hablado para que en Mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo» (Juan 16:33) Y esto nos prepara para que sepamos que mientras vivamos, los problemas siempre van a existir, pero también nos da la pauta de como vamos a tener paz en medio de nuestras aflicciones, porque dice «Para que en Mí tengáis paz» y de esta forma sabemos, que solo en Él, podemos tener paz en medio de la tormenta.

Y nota que antes de que Jesús les dijera a sus discípulos de que tendrían aflicciones, primero les dijo que en Él tendrían paz; es decir, les dio la paz, antes de que vinieran los problemas. Pero nosotros los seres humanos no somos así y es hasta que vienen los problemas, cuando buscamos encontrar la paz; y esto lo digo con toda propiedad, porque yo fui una de esas personas…No busqué del Señor, sino hasta que los problemas vinieron y en Él, encontré paz, porque es un Dios misericordioso y dice la palabra: «Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera» (Juan 6:37)

El Salmo 46 se ha hecho Réma en mi vida ya que el Señor me dio esta palabra en un momento de mucha tribulación, cuando sentía que el mundo bajo mis pies de caía en pedazos, fue en esta palabra que entendí que Dios cuidaba de mi, a pesar de la difícil situación que me encontraba viviendo, pues dice casi al final «Estad quietos, y sabed que yo soy Dios; exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra» (Salmos 46:10)

Era como si el Señor me dijera hablando en un lenguaje coloquial «Tranquilo mijo, no tengas miedo, a pesar de que todo se vea mal, yo cuido de ti y conocerás que yo soy Dios, cuando te libre del problema que vives» y esa palabra, me dio paz en medio de la tormenta.

El Señor nos dice: «Y Jehová va delante de ti; Él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides» (Deuteronomio 31:8)

Amén!