Cuando nuestro camino se llena de adversidades, nos preguntamos ¿Por qué Dios permite que pase por esta situación? ¿Por qué no interviene? …Dice su palabra, que sus pensamientos son mas altos que los nuestros; por lo tanto, no necesitamos entender porque Dios permite que nos sucedan estas cosas, solo debemos de creer, que lo permite para un propósito mayor en nuestra vida, todos somos probados de alguna u otra forma en la vida, la clave esta en soportar la prueba.

El Camino de Las Adversidades

En la vida nos vendrán situaciones muy difíciles, algunas de ellas nos llevarán al borde de nuestra resistencia; en esos momentos de adversidad nos preguntamos ¿Dónde estaba Dios cuando me sucedió esto? ¿Por qué lo permitió?

No necesitamos entender porque nos suceden estas cosas, por mucho que nos esforcemos por entenderlo, simplemente no lo lograremos, pues dice su palabra: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaías 55:8-9)

En la biblia encontramos el libro de Job, el cual nos narra la historia de este hombre temeroso de Dios y que tenía muchas posesiones, riquezas, familia, salud, y en un abrir y cerrar de ojos lo perdió todo e incluso, enfermó de muerte, pero, aun así, este hombre no pecó contra Dios al atribuir despropósito en lo que estaba sucediendo con su vida.

Cuando vino la desgracia sobre su vida, su mujer le dijo estas palabras: “¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios” (Job 2:9-10) Y también dice la palabra: “y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.” (Job 1:21-22)

Probados Para Crecer

Dice la escritura: “Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios” (Zacarías 13:9)

¿Sabías que una de las formas de conocer si el oro es puro, es probándolo a través del fuego? Si al pasarlo por el fuego se oscurece, entonces no es oro puro, pero si conserva su brillo y no cambia su color, entonces si lo es, y de aquí viene aquel popular dicho que dice “No todo lo que brilla es oro

La prueba demuestra de que estamos hechos, lo que hay en nuestro corazón y Dios quiere que confíes en Él a pesar del momento difícil que estas viviendo, pues, aunque la prueba nos produzca dolor, una vez que hayamos salido de ella, seremos más fuertes y con un carácter mas refinado y agradable a Dios, pues dice su palabra: “He aquí, te he purificado, pero no como a plata; te he probado en el crisol de la aflicción” (Isaías 48:10)

Debemos de entender que TODO lo que tenemos, Dios nos lo ha dado; y que puede, si quiere, quitárnoslo cuando Él así lo quiera, pues es soberano sobre toda su creación. Nuestro paso por esta vida es temporal y todo lo que tenemos en ella, tiene un fin; nuestra tarea como seres humanos es buscar la eternidad de la salvación con Jesucristo, pues dice la palabra: “No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:18)

Soportando La Prueba

Cuando la adversidad llega a nuestra vida, es decir la prueba, debemos de entender que es porque Dios quiere realizar cambios para bien en nosotros. Si, leíste bien, a pesar del sufrimiento, a pesar de la perdida (incluyendo la muerte de un ser amado) es porque Dios lo permitió, porque es la ley de la vida, que todos moriremos, pues dice la palabra: “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27)

Resulta paradójico pensar que algo que nos ha causado tanto sufrimiento, tenga el poder de “transformarnos para bien” pero así es, pues dice su palabra: “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria” (2 Corintios 4:17)

Y también debemos de saber que no importa lo difícil que sea el momento que estemos viviendo, todo es para nuestro bien, pues dice la palabra: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28)

La prueba produce en nosotros un carácter renovado, pues dice la palabra: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (Santiago 1:2-4)

Cuando te encuentres en la encrucijada de tu vida, en medio de una prueba y que no sepas que hacer, pide sabiduría a Dios para poder sobrellevar la prueba, pues también dice su palabra: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor” (Santiago 1:5-7)

La prueba es temporal, pues dice su palabra “Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, que os llamó a su gloria eterna en Cristo, El mismo os perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá” (1 Pedro 5:10) y también dice: “Pero Él sabe el camino que tomo; cuando me haya probado, saldré como el oro” (Job 23:10).

Debemos de ser constantes en nuestra fe, no dudando, pues dice la palabra: “El hombre de doble animo es inconstante en todos sus caminos” (Santiago 1:8); por lo tanto, no dudemos y recordemos que aun cuando la noche es mas oscura, es porque pronto amanecerá; pronto llegará tu salvación! Y no olvides que Dios es quien da la victoria en medio de las pruebas, pues dice la palabra: “Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 15:57)

Volviendo al relato de Job, cuando hubo pasado la prueba, dice la palabra: “Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. […] Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas, y tuvo siete hijos y tres hijas” (Job 42:10-13)

Amén!

PD. Quizás quieras leer esto: «Viviendo Un Dia A La Vez» y también aquí esta el «Libro de Job«. Si es primera vez que lo lees, te recomiendo hacerlo con la traducción de la biblia «Nueva Traducción Viviente» ya que tiene un lenguaje mas claro y entendible.