El libro de Eclesiastés es uno de mis favoritos y dice en uno de sus versículos: «Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír…» (Eclesiastés 3:1-4)

Son 28 diferentes fases de las cuales habla el libro de Eclesiastés y dos de ellas son los tiempos para reír y llorar de las cuales hablaré en las próximas líneas.

Tiempo de Llorar

En el tiempo en que Dios sacó a su pueblo de la esclavitud en Egipto, estableció que los descendientes de la tribu de Leví serían sus sacerdotes para ministrar delante de su presencia y ninguna otra tribu tenía el privilegio de ser sacerdote de Jehová, pero la biblia relata que los sacerdotes levitas menospreciaban el servicio y era grande su pecado delante de Él, por lo cual, Dios preparó el tiempo cuando establecería un sacerdote fiel conforme a su corazón; su nombre sería Samuel…pero todavía no era el tiempo…

Y dijo a Elí, el sacerdote: «Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco. He aquí, vienen días en que cortaré tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de modo que no haya anciano en tu casa» (1 Samuel 2:30-31)

Paralelamente a esta historia del sacerdocio levita, había un mujer llamada Ana y que era estéril y sufría mucho dado que Dios no le había concedido el tener hijos y dice la palabra: «Hubo un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín, que se llamaba Elcana hijo de Jeroham… Y tenía él dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, mas Ana no los tenía. Y todos los años aquel varón subía de su ciudad para adorar y para ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo… Y cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte. Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos. Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos. Así hacía cada año; cuando subía a la casa de Jehová, la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía» (1 Samuel 1:1-7)

Tiempo de Reír

Pero Ana anhelaba tener hijos y fue al templo a orar delante de Jehová: «Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová, ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza. Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino. Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora. Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho» (1 Samuel 1:9-17)

Nota que Elí es el sacerdote al cual Jehová dijo que arrancaría del sacerdocio; ya Dios había determinado un tiempo para ello, pero todavía no había llegado ese tiempo, todavía pasaría un tiempo mas hasta que Dios cumpliera su palabra…¿Pudo haber quitado al sacerdote Elí y levantar otro que fuera conforme a su corazón en un instante? Claro que si, pero Dios es un Dios de tiempos y así como creó los cielos y la tierra que perfectamente lo pudo haber creado en un día, decidió hacerlo en seis días, Él se toma su tiempo…

Pero llegado el tiempo y esto es lo que me gusta de la biblia, en como recalca algunas cosas para darle un sentido mayor a lo que nos quiere decir y por eso lo subrayé: «Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella. Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová» (1 Samuel 1:19-20)

Y luego del tiempo para llorar, vino el tiempo para reír, pues Ana hizo esta oración y dijo: «Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, mi poder se exalta en Jehová; mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, por cuanto me alegré en tu salvación» (1 Samuel 2:1)

Todo Tiene Su Tiempo

Nota que la historia de Ana y del sacerdote Elí son historias separadas, pero que Dios destinó a que se entrecruzaran para que llegado el tiempo por Él establecido, el hijo de Ana, Samuel, reemplazaría al sacerdote Elí y sus dos hijos ¿Por qué Ana no tuvo a su hijo antes para así evitarse el sufrimiento de ser estéril? Porque Dios lo determinó así y todas las cosas que a veces vivimos y que nos duelen, Él las prepara de tal forma para que esas cosas por las cuales sufrimos, posteriormente nos hagan crecer.

¿Vives una situación difícil en este momento? Ya Dios paralelamente a eso que estas viviendo y que talvez no entiendas, esta preparando la salida; esta moviendo los hilos para que en el tiempo correcto, dar la respuesta. Quizás como Ana, tu tampoco lo veas, ya que ella nunca se imaginó que su hijo siendo de la tribu de Efraín, reemplazaría al sacerdocio levita; pero ya hay un tiempo establecido para que Dios haga cambiar tu mundo. Y no solo eso, Dios siempre da mas de lo que pedimos ya que no solo le dio el hijo que pidió, también le dio cinco hijos mas!

Como escribió el rey Salomón «Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su hora«…A veces queremos acelerar el proceso que Dios ya estableció en nuestras vidas, sin darnos cuenta de que las cosas que se consiguen antes de tiempo, no son parte del plan de Dios…Él ya agendó el mejor momento para cumplir los deseos de tu corazón, porque también dice la palabra «Dios todo lo hizo hermoso en su tiempo» (Eclesiastés 3:11)

Amén!

PD. Quizás quieras leer el Capitulo 3 del libro de Eclesiastés y también: «Esperando En Dios«