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Si te tocara tomar la decisión de tu vida en este momento ¿Tienes la sabiduría suficiente para tomar la decisión correcta? Sigue leyendo para aprender como tomar las mejores decisiones para tu vida.

Decisiones, Decisiones y Más Decisiones...

Cuando era un niño soñaba con ser un adulto porque pensaba que los adultos tenían mejores "beneficios" que los niños; a los adultos nadie les decía que hacer, mientras que a mí, bueno... Tenía que seguir instrucciones.

Un adulto podía ir donde quisiera sin tener que pedir permiso, comprarse cosas, podía acostarse tarde, ver los programas de TV que quisiera, sin tener que esperar a que mi mamá terminara de ver la novela, para justo cuando terminaba, que me mandaran a dormir, etc.; yo soñaba con eso...

Lo que no sabía es que la vida está repleta de decisiones, cada cual, produciendo un resultado diferente, algunos buenos, otros malos, y que claro luego, ya me tocaría tomar mis propias decisiones... Digo, he tomado muchas decisiones que de una forma u otra forjaron lo que ahora vivo en el presente.

Que bonito sería que cada decisión que tomáramos fuera la correcta y producto de eso, nuestra vida estuviera lejos de las complicaciones en las que nosotros mismos a veces nos metemos, producto de esas malas decisiones que tomamos.

Dice un dicho que “Nadie carga con un santo a sus espaldas” y que como con una varita mágica, nos diga, haz esto o haz aquello, para así de esta forma, siempre hacer lo correcto; bonito fuera que no nos complicáramos por malas decisiones ¿Cierto?

Como vimos en Cosechamos Lo Que Sembramos, cada acción que realizamos, produce una cosecha ya sea de frutos buenos o malos; ya hubiera querido saber esto yo en ese entonces, así me habría ahorrado un montón de problemas.

El Espíritu Santo

Lo cierto es que nada más alejado de la realidad, porque en vez de un santo, tenemos algo mejor y es el Espíritu Santo, de quien dice la Palabra: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir” (Juan 16:13).

También dice la Palabra: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

¿Entonces Por qué Sigo Haciendo Lo Mismo?

Si hay un personaje de la biblia con el cual me identifico, ese es el apóstol Pablo; el cual vemos como un personaje lleno de la sabiduría del Espíritu Santo, quien fue llevado al tercer cielo donde se le dieron grandes revelaciones; como diríamos acá en mi país: "Este man era queso".

Pero en realidad, tenía muchos problemas y eso es lo que me gusta de él, porque no lo niega, sino que es sincero consigo mismo y con los demás, cualquier otro hubiera sacado a relucir solo las cosas buenas que tenía, pero él escribió:

Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?” (Romanos 7:19-24).

¿Como un hombre que se llamó a sí mismo miserable y que conocía su propia condición de pecador, pudo ser autor de casi la mitad del nuevo testamento y es el personaje con más libros dentro de la biblia completa?

El mismo lo dijo: “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13).

Si te equivocaste, levántate, pide perdón y sigue adelante.

Guiados Por El Espíritu Santo

Si has recibido a Jesús como tu Salvador, entonces tienes al Espíritu Santo morando en ti y Él siempre te hablará, el problema es que cuando habla, es decisión de nosotros si le escuchamos o no, lo que llamamos, libre albedrío.

Es como una frecuencia de radio que circula por el aire, tienes que sintonizar la frecuencia correcta para escuchar el contenido de la emisora, mientras la radio transmita, la frecuencia estará ahí en el aire, pero si no la sintonizas, no la escucharas.

Ya días escuchaba en YouTube la historia de una mujer que había estado pidiendo a Dios por un hombre que ya era casado, para que este se divorciara y poder estar con él ¿Cuál crees que sería la respuesta del Espíritu Santo?

Si eres de lo que salen a buscar trabajo rezando por no encontrar, entonces nunca escucharas al Espíritu Santo, porque habrá ocasiones cuando las cosas que te diga, no te gustaran, es decir, no le pidas que te hable, si no quieres escuchar lo que te quiere decir.

Y te confrontará: “Y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8), por lo tanto, no busques dirección en Él si pretendes seguir haciendo las cosas que antes hacías.

Dice la Palabra: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Corintios 5:17)

Tomando La Decisión Correcta

Tomar la decisión correcta no siempre será lo que más nos agradara, pero al final del camino, será la que nos dé mayor paz, como dice la Palabra: “Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela” (Salmos 34:14).

¿Alguna vez tomaste una decisión que sabías no era la correcta, pero igual la tomaste? Yo si, y me sentí miserable... Cuando hayas hecho lo correcto, lo sabrás porque habrá paz en tu corazón.

Si la decisión que tomaste te entristece, esto dice la biblia: “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella” (Proverbios 10:22)... Si hay paz en tu corazón y a su vez alegría, entonces seguramente vas por el camino correcto.

Cuando no sepas que hacer o que decisión tomar, lee la biblia; el Espíritu Santo te habla de esa forma, recordándote pasajes de la biblia, ¿Pero qué si no tienes la Palabra guardada en tu corazón? No habrá mucho que el Espíritu Santo te pueda recordar.

Dice la biblia: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino (Salmos 119:05).

Amén

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