Estamos viviendo en una época en donde podemos ver a las personas caminando con temor por donde quiera que vayamos, el miedo se puede sentir en el aire…Tememos a aquellas cosas de las cuales no tenemos control, pero hoy vengo a decirte de parte de Dios, que, por medio de Él, puedes vencer el temor que te acecha, porque Él tiene el control, aun cuando todo parece decir que no.

Respirando Miedo

El primer mensaje que escribí se llamó: “Viviendo Sin Temor En Los Tiempos Actuales” y en el hablaba un poco del temor que se vivía en ese momento debido a la pandemia y como mediante nuestra fe en Dios, podíamos ser libres del temor ya que la sangre de Jesucristo derramada en la cruz nos dio sanidad.

Cuando escribí ese mensaje, fue allá como por el mes de agosto de 2020, en una noche en que estaba cenando, mientras comía, empezaron a venir a mi cabeza, todos estos versículos de la biblia uno tras de otro, por lo que cuando terminé de comer, cogí mi Tablet y comencé a apuntarlos todos, los cuales tres meses después plasmaría en esta página web.

En mi país, estamos próximos a ajustar un año de estar viviendo en toque de queda y movilizándonos con restricciones de horario, pareciera que esto nunca va a acabar, por donde sea que lo miremos, parece una pesadilla sin final. Hoy más que nunca, el miedo esta todavía más arraigado que cuando escribí por primera vez, casi que se puede respirar miedo en cualquier lugar a donde vamos; hay histeria colectiva.

Hace un par de días, realicé una visita de trabajo a un lugar muy remoto en mi país, y cuando regresaba, venía con mucha hambre ya que no había desayunado; es así como decidí detenerme en un lugar en donde venden “chicharrones”, compré algunos junto con tortillas y una limonada y regresé a mi carro, me desinfecté las manos con un poco de gel, bendije los alimentos y me dispuse a comer ahí en el parqueo del restaurante mientras escuchaba alabanzas, todavía faltaba mucho camino para llegar a mi casa, así que no iba a esperar.

Mientras comía, noté como las personas que estaban estacionadas a mi lado, venían también de comprar lo mismo, pero antes de subirse al automóvil, una muchacha joven, saco su aerosol desinfectante, y casi que “fumigó” aquellas bolsas que traían como quien mata cucarachas, antes de subirse al automóvil. A mi francamente me causó risa, ya que yo me subí a mi carro, cargando la misma comida, las mismas bolsas, compradas en el mismo restaurante, servidos por la misma persona que se los sirvió a ellos, pero yo me lo comí justo ahí en mi carro, y lo único que hice fue desinfectarme las manos y bendecir la comida.

No Depende de Nosotros

Si alguna de las personas que esta leyendo este artículo, piensa que tiene control sobre su vida, está totalmente equivocado(a) y hoy vengo a decirte una palabra que Dios me dio a mi cuando iniciaba esta pandemia y dice: “Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia” (Romanos 9:16)

Y esta palabra me la dio un día en que platicaba por teléfono con una compañera de trabajo, que es la persona que asea la oficina. Como yo ya tengo casi un año de estar trabajando desde mi casa, muy pocas veces voy a la oficina, así que a veces platico con algunos compañeros por teléfono para saludarlos y ver como se encuentran.

Así que esa vez que platicaba con la compañera, me comentaba que su papá se había enfermado de COVID-19 pero que ya se estaba recuperando y que estaba más “comelón” que antes de enfermarse; hablamos de un señor mayor de ochenta años, diabético e hipertenso y quien sabe que otras enfermedades, con muy escasos recursos económicos (son personas realmente muy pobres), así que no tenía posibilidades de visitar a un médico, por lo que la enfermedad la pasó en su casa, sometido como decimos acá, “A la mano de Dios”.

Justo en esa misma semana, un reconocido periodista de nuestro país murió por COVID-19, mientras se encontraba internado en un hospital privado, y yo me preguntaba, esto no tiene sentido ¿Cómo una persona con recursos económicos como para ser atendido en un hospital privado, en aparente buen estado de salud (antes de enfermarse, obvio) ¿Cómo puede morirse una semana después de haber estado presentando las noticias? Mientras el otro señor que mencioné, que, según sus antecedentes de salud, es una persona de ALTO RIESGO, vivió?     

Es así como vino la palaba antes mencionada y la tomé como un rema para mi vida y he vivido así durante todo este tiempo. Entendí que no depende de mí, por mucho que me afané que, si me voy a enfermar o no, si me voy a morir o no, el día que Dios tenga dispuesto que voy a morir, ese día, la muerte me va a alcanzar en donde quiera que este y nada ni nadie en este mundo lo detendrá, solamente Él, si así lo quiere, puede, es así de sencillo.

Llenándonos de Fe

Entender de que todo depende de la misericordia de Dios, me ha librado a mí de una carga tremenda y no me malinterpretes, no estoy diciendo que no te cuides, el virus anda por ahí es innegable; a lo que me refiero es que, si depositas tu mirada en Aquel que más grande que la enfermedad, pronto te darás cuenta, como se hace de insignificante ese virus o cualquier otra cosa que llene de temor a tu vida.

Si te mojas durante una lluvia es muy probable que te resfríes, no porque Dios quiera que te enfermes, sino porque somos humanos y nos enfermamos. Después de todo, la muerte y la enfermedad vinieron a este mundo producto de la desobediencia de un hombre, Adán. “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12) La clave de todo esto es entender que, si te enfermas, de Dios depende si vives o mueres.

Dios me sirve de testigo, que no temo al COVID, al menos no lo suficiente como para vivir atemorizado, yo salgo a la calle usando mi mascarilla y mi gel cubierto con la sangre de Cristo que me protege, la diferencia es que a diferencia de muchas personas (valga la redundancia) salgo sin miedo de ir a coger la enfermedad ¿Cómo yo he podido ser libre del temor al COVID? Es sencillo: LLENANDOME DE LA PALABRA DE DIOS.

Si pasas llenando tu mente con toda la basura que pasan por la TV en las noticias, en internet, en las redes sociales y en todo tipo de fuente de información, muy seguramente estarás lleno(a) de miedo. Hoy en día no se habla mas que de muerte, mas muerte y mas muerte. Que si te pones la vacuna te van a implantar un chip, que, si no te la pones te mueres; hay tanto debate, tanta basura rondando por ahí, que yo simplemente decidí no llenarme de esa basura, y más bien llenarme de la palabra de Dios la cual es vida para quien la cree, así que ya tengo casi un año de no ver noticias, de ningún tipo.

Como no se nada del COVID-19, porque no veo noticias de ningún tipo, no participo de ningún debate y en los grupos de WhatsApp en los que estoy, cuando se habla de algo así, simplemente paso la vista y cosas así por el estilo; te voy a hablar de algo que si sé, porque todo este año he pasado llenándome de ella y es la PALABRA DE DIOS: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).

Y sí que es viva, pues si pasas llenándote de su palabra todos los días a toda hora, pronto notaras como iras llenándote de fe, entre más la leas, más fe tendrás, pues dice la palabra: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17) No hay otra manera para llenarnos de fe, más que a través de su palabra; pues también dice: “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?” (Romanos 10:14)

En mi caso yo ya me le leído la biblia completa, dos veces en el último año, más el nuevo testamento que me lo he leído algunas 10 veces adicionalmente, los Salmos, Proverbios y Eclesiastés también me los he leído algunas 10 veces más aproximadamente, y si a eso sumo los versículos diarios que me llegan de la aplicación de la biblia, las predicas diarias que veo por YouTube que usualmente son unas 2 a 4 por día, y así también, las alabanzas que paso escuchando todo el día, en fin sustituí toda la basura que recibía día a día de este mundo, la cual solo habla de muerte, por escuchar las buenas nuevas de la palabra de Dios.

No te digo que tu hagas lo mismo que yo, ni tampoco lo pretendo, cada uno puede hacer como mejor le parezca; en mi caso, empecé con poco, leyendo los versículos del día que me llegan a través de la App de la biblia, luego escuchando alabanzas sustituí la música que no me edificaba, luego una que otra predica por YouTube, así he venido, paso a paso.

Alguno dirá, se requiere tiempo para eso; te diré si tienes disposición de hacerlo, lo harás, a mi no es que me sobre el tiempo, de hecho, en los últimos meses es cuando más ocupado he estado, que ni me ajustan los días, trabajando de lunes a domingo, pero, aun así, hago un tiempo para llenarme de la palabra de Dios, porque he notado que cuando me desconecto de ella, asimismo pierdo la confianza que me sostiene. ¿Cómo hago para tener ese tiempo?; lo primero que hago al levantarme es leer la biblia uno dos versículos, asimismo antes de dormir, vuelvo a leer otros dos versículos, en medio del día si dispongo de algo de tiempo, me leo otros dos versículos, cuando me baño pongo alabanzas, o mientras trabajo, estoy con una predica de fondo, etc.

Mientras hacía el viaje que comentaba al inicio, conecté el bluetooth de mi celular al carro para poner YouTube, así que mientras manejaba, escuchaba predicas y también alabanzas. Fácilmente podía haber escuchado algunas bachatas mientras manejaba, que por cierto me gustan mucho, después de todo, dice la biblia: “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica” En este caso ¿escuchar bachatas me sumaría? Prefiero escuchar algo que si me sume y la palabra de Dios lo hace, es algo que dispuse en mi corazón, es cuestión de decisión personal.

Venciendo El Temor

¿Quieres vencer el temor? Sustituye todo aquello que te infunde temor y llénate de la palabra de Dios, porque en ella obtendrás vida, pues dice su palabra para aquellos que habitan al abrigo del altísimo: “No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya” (Salmos 91:5-6) Y también agrega: “No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos” (Salmos 91:10-11)

¿Quién es que cuida de ti?: “Alzaré mis ojos a los montes ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda” (Salmos 121:1-3)

¿Quieres gozar de paz? Mira que preciosa palabra es esta: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” (Isaías 26:3) y también dice: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6-7)

Cuando yo leo este versículo, me doy cuenta de cuan poderosa es la palabra de Dios, “la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento…” significa, que aun cuando todo el mundo se esté cayendo a pedazos a tu alrededor, tú tienes paz en medio de la tormenta y así es como yo me he venido sintiendo, gozando de una paz que la verdad no entiendo, simplemente la recibo, Dios me da paz y así puedo dormir confiado pues dice su palabra: “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado” (Salmos 4:8)

Como dije anteriormente, no te estoy diciendo que no te cuides, hazlo en lo necesario, yo también lo hago, la biblia nos manda a ser prudentes, solo que no me pongo tres mascarillas como algunos hacen, porque no tengo miedo a morir de COVID, ya que he entendido que Dios es quien tiene la última palabra. Si en el libro de Dios esta escrito que voy a morir de COVID, no bastaran 100 mascarillas sobre mi cara, ni tampoco usar un traje anti-radiación, la muerte me alcanzará si Dios así lo dispone.

Con el amor de Dios en tu corazón, vencerás todo temor, pues dice la palabra: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor” (1 Juan 4:18) Si aprendes a leer la biblia continuamente, pronto entenderás de lo que estoy hablando, puede sonar ridículo, religioso o cualquier cosa que quieras llamarle, está bien que no lo creas, pero te reto a que lo intentes.

Dios puede y quiere librarte del temor, te invito a que le busques en su palabra, llénate de ellas, cubre con la sangre de Jesucristo a ti y a tus seres amados, y ve como Dios tendrá cuidado de ti y de ellos.

Si ya perdiste a un ser amado por el COVID-19, Dios lo permitió por algún propósito, no esta en mi decirte porque lo permitió, eso es algo que escapa de nuestro alcance, el entender porque Dios permite que sucedan algunas cosas. Lo que si puedo decirte es que si le buscas en medio de tu dolor, Él te dará el consuelo que no podrá darte nada ni nadie, solo Él puede.

Amén!

PD.: Aquí puedes leer el Salmo 91, el cual es un poderoso Salmo de protección