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Vivimos tiempos muy difíciles; el COVID-19 apareció de la nada para llegar a formar parte de nuestro diario vivir, amenazando nuestras vidas e infundiendo temor en nuestros corazones. ¿Y tú tienes temor? En la biblia hay muchas respuestas al respecto y si hacemos de ella un hábito de lectura continua, podemos aprender a vivir sin temor en los tiempos actuales.

Como Sacado De Una Película…

¿Te hubieras imaginado algunos meses atrás, encontrarte en medio de una situación tan compleja, producto de esta pandemia generada por la enfermedad infecciosa llamada COVID-19? Probablemente tu respuesta sea que no; lo cierto es que los últimos meses han sido muy difíciles, nuestro estilo de vida cambió radicalmente debido a la pandemia.

La tecnología ha puesto la información en la punta de nuestros dedos casi de forma instantánea y es casi inevitable que no nos enteremos diariamente sobre los avances de la enfermedad, el número de contagiados, el número de muertos, etc.

Ante tal lluvia de información, es inevitable que en algún momento sintamos temor en nuestro corazón.

¿Por Qué Dios Permite Que Sucedan Estas Cosas?

Quizás te estarás preguntando por qué Dios permite que sucedan estas cosas y para entenderlo mejor, tenemos que ir al libro de Génesis cuando Dios puso a Adán en el Jardín del Edén diciéndole: “De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de el comieres, ciertamente morirás” (Génesis 2:16-17).

Pero Eva codició el fruto del árbol y Satanás aprovechándose la engaño: «¿Con qué Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de el, ni le tocaréis, para que no muráis» (Génesis 3:1-3).

«Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de el, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer… y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió, así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales» (Génesis 3:4-7).

Como vemos, producto de la desobediencia del hombre, el pecado entró en el mundo y trajo como consecuencia la muerte. “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12).

El Fruto De La Desobediencia

Producto de la desobediencia de Adán y Eva, toda la tierra fue maldecida: “Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de el; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás” (Génesis 3:17-19).

¿Dios quiere que las personas enfermen y mueran? No!, pero cuando Adán y Eva escucharon a Satanás en vez de a Dios, le dieron autoridad sobre ellos en este mundo, autoridad que él usa para destruir a todo aquel que se lo permita.

Un Dominio Limitado Y Finito…

La biblia llama a Satanás “El príncipe de este mundo” (Juan 12:31), lo cual denota un título de autoridad, la cual ciertamente tiene sobre este mundo luego del pecado de Adán y Eva, pero Dios sigue siendo soberano sobre toda su creación.

Esto quiere decir que aun Satanás está sujeto a su autoridad y lo podemos ver en el libro de Job cuando Satanás pidió permiso para atacar a Job “Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová” (Job 1:12).

El dominio de Satanás en este mundo es limitado y la única forma en que puede tocarnos, es si permitimos el pecado en nuestras vidas y por eso, cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro salvador, somos sellados y apartados del dominio de Satanás: “En Él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en Él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (Efesios 1:13).

Es por eso que la biblia nos dice: “Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno” (1 Juan 5:18-19) por lo tanto, “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7).

Ahora bien, que Satanás no pueda tocarnos, no quiere decir que no va a intentar destruirnos; pues sabemos que “Anda como león rugiente buscando a quién devorar” (1 Pedro 5:8); por lo tanto, utilizará algunas circunstancias en nuestras vidas con la intención de hacernos pecar, depende de nosotros si se lo permitimos.

Dios Tiene El Control

Quizás no entendamos por qué Dios permite que sucedan algunas cosas, lo importante es que debemos de creer, qué Dios lo sabe todo, es omnisciente, y conoce todas las cosas que ya fueron y las que no han sido, conoce el final aun cuando este no ha acontecido. Es como ver una película en la que ya conocemos el final, por lo tanto, sabemos por qué sucedió lo que sucedió.

Él siempre está en control de todo, aunque no lo parezca, aunque no le veamos; ya que no hay nada que suceda sin que Él lo permita así, como dice su palabra: “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aún vuestros cabellos están todos contados. Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos” (Mateo 10:29-31).

Dios te conoce por tu nombre y le importas mucho, ¡Incluso te conoció, aun cuando no existías! “Tus ojos vieron mi embrión, y en tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados, cuando no existía ni uno solo de ellos” (Salmos 139:16). Ante todo lo que sea que estás viviendo, ten la certeza de que Dios tiene el control.

Tiempos de Afán

La biblia nos dice que tendremos momentos de aflicción: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

Por lo tanto, tenemos esa fiel promesa de que a pesar de las dificultades que vivimos en algunos momentos de nuestra vida, a pesar del temor a lo que será de nosotros en el futuro, a pesar del temor a la enfermedad y la muerte que hoy nos invaden; Jesús venció a la muerte.

Como dice su palabra: “Por nada estéis afanosos, si no sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6-7).

¿Temes al COVID-19?, el profeta Isaías nos dice: “Ciertamente llevó Él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Más Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados” (Isaías 53:4-5). Nota que el profeta habla de un tiempo pasado, la frase “fuimos curados” es una forma pasada del verbo “ser”, o sea algo que ya fue, que ya sucedió, ¡algo que ya tenemos!

¿Pero entonces porque nos enfermamos? Quizás porque nos falta fe!; la biblia nos dice: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Marcos 11:24). Es necesario que lo creamos sin dudar, eso es la fe.

Dios actúa de formas que no entendemos y quizás permita la enfermedad para que mediante ese momento difícil que vivimos, nos acerquemos a Él para demostrarnos su amor y su poder, o quizás por algo más, Dios actúa de formas diferentes con cada uno de nosotros.

¿Y Qué Es La Fe?

La fe es creer en algo que no vemos; creemos en que hay un solo Dios revelado en una trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, quien creo los cielos y la tierra; creemos que la biblia es la palabra de Dios, que Jesús murió por nuestros pecados en la cruz y que Dios le levanto de los muertos al tercer día. “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1).

La pregunta sería ¿Y cómo podemos tener fe de algo que no vemos? La biblia nos dice que por cuanto el mundo no conoció a Dios por su obra creada, agrado a Él salvarnos mediante la locura de la predicación, esto es, la palabra de Dios. “Pues ya que, en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Corintios 1:21).

La biblia es la palabra de Dios y es mediante una lectura continua de ella, que nuestra fe crecerá. Cada vez que la leemos y descubrimos todas esas maravillosas promesas que ahí están escritas, vamos desarrollando fe, crecemos en fe. “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17).

Hay más de tres mil promesas en toda la biblia y hoy te invito a que la escudriñes y encuentres una promesa para ti y te aferres a ella con tu vida.

Porque todas las promesas de Dios son en Él Sí, y en Él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios (2 Corintios 1:20). Si esa promesa es parte de la voluntad de Dios para tu vida y si tienes fe en que Dios la cumplirá, espérala, porque ciertamente llegará.

En estos días en que muchos hemos tenido que permanecer en nuestras casas debido a la cuarentena, tenemos mucho más tiempo disponible, ¿Por qué no aprovecharlo leyendo la biblia? Apartemos un momento a solas todos los días, para leerla, y meditemos en ella constantemente.

La biblia nos dice: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará” (Salmos 1:1-3).

Vivir Por Fe

El campo de acción de Satanás es la mente y hará todo lo posible para que dudes de la palabra de Dios ¿No te has encontrado pensando en alguna ocasión, cuando ves que oras y nada sucede, “Quizás Dios no me escuchó…” o “Esto no me va a suceder a mí”?

Cuando nos llenamos de la duda, tenemos tendencia a murmurar, a desesperarnos, nos sentimos frustrados cuando vemos que aquello por lo cual estamos orando, no llega; ponemos en duda la palabra de Dios y cuando lo hacemos, no obtenemos aquello por lo cual hemos orado.

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6). Es, por tanto, necesario que no dudemos, a pesar de que veamos lo contrario a lo que estamos esperando en Dios.

Utilicemos pues la palabra de Dios para vencer todos los ataques de Satanás. “Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efesios 6:16-17).

Cuando Jesús fue tentado en el desierto por Satanás, por cada tentación que recibió, la contrarresto con la palabra de Dios. “Y vino a Él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:3-4).

La fe se vive a diario, en todo momento de nuestras vidas, porque escrito está: “Más el justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17). Por lo tanto: “Perseveremos pues en esta fe, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas” (Hebreos 6:12).

Viviendo Sin Temor En Los Tiempos Actuales

¿Pasas por un momento difícil? Es importante recordar que Dios está en control de todo, aun de aquellas cosas que consideramos imposibles; por muy difícil que pueda ser lo que vivamos, sabemos que: “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).

Él no se ha olvidado de nosotros pues la Biblia nos dice: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti (Isaías 49:15).

También nos dice “Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos” (Salmos 34:15), solamente espera en Él con fe, porque también nos promete: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3).

¿Sabías que la frase «No temas» aparece 365 veces en la biblia? Eso es un «no temas» por cada día del año!: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia (Isaías 41:10).

Debes tener fe de que hay un Dios que te ve y cuida de ti; aunque a veces nos sucedan cosas malas; quizás ese momento difícil que vivimos, es un recordatorio para nosotros, de que Él está ahí, esperando que le busquemos. Todo lo que obtenemos de Él, incluso nuestra salvación, es por medio de la fe en nuestro Señor Jesucristo quien murió en la cruz para que tú y yo tengamos vida.

La Biblia declara: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Dios tiene grandes planes para ti y si aún respiras, no es tarde todavía, aún hay algo grande de Él para tu vida. “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11)

El Señor te dice hoy: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

Amén!

PD. Quizás quieras leer “Venciendo El Temor” o esta poderosa promesa para aquellos que viven bajo el abrigo del Altísimo: «Salmo 91«